FECOP

Turismo y pesca deportiva ignorados en la hoja de ruta de la economía azul de Costa Rica

Turismo de Pesca Deportiva en Costa Rica
Foto de Damián Martínez Fernández

Damián Martínez Fernández

Director de Conservación y Políticas Públicas FECOP

Leer más

El sector de Pesca Deportiva Turística de Costa Rica omitido del Informe Económico “Transformación Azul”

La omisión sistemática del sector turístico de pesca deportiva no es un mero descuido técnico; revela una profunda desconexión entre las políticas públicas y las fuentes claves del desarrollo sostenible en comunidades como Guanacaste, Puntarenas y el Caribe costarricense.

Pesca en Costa Rica en la Bahía de los Cocodrilos
Foto: Bahía de los Cocodrilos

El pasado viernes 25 de abril, la presentación oficial del Plan Nacional de Desarrollo Pesquero y Acuícola 2025-2030 sorprendió a gran parte del sector pesquero costero de Costa Rica. Elaborado por el Instituto Costarricense de Pesca y Acuicultura (INCOPESCA) en colaboración con la Secretaría Ejecutiva de Planificación del Sector Agropecuario (SEPSA), el documento describe una ambiciosa hoja de ruta hacia 2030. Sin embargo, más allá del optimismo mostrado en su lanzamiento, el éxito del Plan dependerá de la capacidad institucional para coordinar esfuerzos y abordar desafíos estructurales de larga data.

En su diseño, el Plan incorpora la visión acuícola de la “Transformación Azul” impulsada por la FAO, integrando la maricultura, la innovación tecnológica y la equidad de género. Sin embargo, al igual que con el plan de la administración Chinchilla-Miranda (Decreto N.° 37587-MAG), persisten importantes brechas estructurales: la ausencia de un sistema sólido de información pesquera, la débil capacidad institucional, la falta de datos científicos y estadísticas confiables, la limitada participación social efectiva y los métodos de trazabilidad obsoletos, como la falta de observadores a bordo o el fortalecimiento del rastreo satelital. En consecuencia, la sostenibilidad corre el riesgo de quedar reducida a meras palabras.

Una de las omisiones más evidentes es la ausencia de estrategias específicas para el sector turístico y de pesca deportiva. Lejos de ser marginal, esta actividad representa el 33.6% de las licencias activas, superando a todas las categorías comerciales individuales, excepto la pesca artesanal. Se estima que genera cerca de 500 millones de dólares anuales, sustenta a miles de familias costeras y aporta aproximadamente el 75% del total de ingresos por licencias recaudados por INCOPESCA en los últimos años (INCOPESCA-PE-0825-2022), operando con una fracción del esfuerzo pesquero extractivo. A pesar de su importancia económica y ecológica, el Plan se limita a reconocer la existencia del sector sin articular acciones concretas para fortalecerlo.

Esta exclusión contradice los compromisos de Costa Rica en el marco de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (8, 12 y 14), que promueven el uso sostenible de los recursos marinos. El turismo pesquero, basado principalmente en prácticas de captura y liberación, no solo conserva las poblaciones de peces, sino que también impulsa las cadenas de valor locales, contribuyendo al bienestar de las comunidades costeras.

En este contexto, resulta particularmente contradictorio y preocupante que, por ejemplo, mientras el Plan destina ₡378 millones al Proyecto de Mejoramiento de la Pesca Pelágica de Costa Rica (FIP) —enfocado en la pesca de tiburones, peces pico, atún y dorado— no se haya designado un financiamiento específico para fortalecer el turismo y la pesca deportiva.

La omisión sistemática de este sector no es un mero descuido técnico; revela una profunda desconexión entre las políticas públicas y las fuentes clave del desarrollo sostenible en comunidades como Guanacaste, Puntarenas y el Caribe costarricense. Margina a quienes también se esfuerzan al máximo para dinamizar nuestras zonas costeras. Este error estratégico erosiona la confianza pública, especialmente en regiones donde la pesca deportiva es un pilar de la subsistencia y el desarrollo. El Informe Estado de la Nación 2024 destacó la profunda desconfianza que prevalece hacia INCOPESCA y otras autoridades públicas en los sectores de la pesca artesanal y deportiva. Este sentimiento se refleja en el documental Voces del Mar, estrenado esta semana.

Aunque el Plan 2025-2030 proclama la importancia de la “participación ciudadana”, no introduce nuevos mecanismos de gobernanza participativa ni fortalece la legitimidad de los procesos de toma de decisiones en el sector pesquero.

La falta de apoyo estructural al turismo y la pesca deportiva no solo representa una oportunidad perdida para promover la sostenibilidad marina y el desarrollo económico costero, sino que también cuestiona la equidad y la coherencia de las políticas públicas del sector. Si Costa Rica aspira a consolidar su posición como líder regional en la economía azul, es imperativo corregir esta omisión e impulsar proyectos de mejora diseñados específicamente para este subsector pesquero.

Crear oportunidades para las generaciones futuras no será posible si sectores clave siguen siendo invisibles. Apoyar el turismo y la pesca deportiva no es una concesión, sino una estrategia inteligente para conservar los ecosistemas marinos, diversificar la economía costera y fortalecer la legitimidad de la gestión pública de los recursos oceánicos.

Autor
Damián Martínez Fernández
Director de Conservación y Políticas Públicas
Federación Costarricense de Pesca (FECOP)

Deje un comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada. Las areas obligatorias están marcadas como requeridas *